Mandarino: cultivo del cítrico en maceta
Citrus reticulata
Cultivo del mandarino (Citrus reticulata): cítrico perenne de frutos dulces y fáciles de pelar. Pleno sol, suelo drenante, teme el frío.
Características
El mandarino (Citrus reticulata) es un pequeño cítrico perenne de frutos dulces y fáciles de pelar y flores blancas perfumadas en primavera. Quiere pleno sol, un suelo fértil, ligeramente ácido y bien drenado, y riego y abonado regulares. Teme el frío, algo menos que el limonero. Excelente en maceta; alcanza 2-5 metros.
Temporada de floración
Consejos prácticos
Necesidad de agua: media — comprueba siempre la humedad del sustrato antes de regar.
Prefiere pieno sole: ofrece la luz adecuada y gira la planta para un crecimiento uniforme.
Suelo recomendado: fertile drenante. Renueva el sustrato cada 1-2 años.
Limpia el polvo de las hojas con un paño húmedo para favorecer la fotosíntesis.
Abona durante la temporada de crecimiento (primavera-verano) y para en invierno.



