Foto: UpstateNYer · CC BY-SA 3.0
Corona imperial
Fritillaria imperialis
Con su tallo erguido coronado por un anillo de campanas colgantes rematado por un penacho de hojas, la corona imperial es una de las flores bulbosas más majestuosas de la primavera.
Características
Una flor de porte regio
La corona imperial es una planta bulbosa de aspecto imponente e inconfundible, entre las más espectaculares de los jardines primaverales. De un robusto tallo erguido, que puede superar el metro de altura, cuelga en el ápice una vistosa corona de flores en campana, de color naranja, rojo o amarillo según las variedades, orientadas hacia abajo. Para completar el cuadro, sobre la corona de flores se yergue un característico penacho de hojas verdes, que recuerda precisamente a una corona regia y del que deriva el nombre de la planta.
Origen y cultivo
Originaria de una amplia franja que va de Turquía a Asia central, la corona imperial se cultiva desde hace siglos en los jardines como planta ornamental. Se desarrolla a partir de un gran bulbo, que debe plantarse en otoño en suelo fértil, profundo y bien drenado, en posición soleada o media sombra. Florece en primavera, regalando durante algunas semanas su espectacular floración, para luego entrar en reposo tras el verano.
Cuidado y características
Es una planta relativamente fácil de cultivar, siempre que se respeten algunas necesidades: teme sobre todo el encharcamiento, que puede pudrir el bulbo, por lo que un buen drenaje es esencial. Una particularidad de la corona imperial es su olor: desprende en efecto un aroma bastante fuerte y característico, no agradable para todos, del que se dice que mantiene alejados del jardín a ciertos pequeños animales excavadores.
En el jardín
Gracias a su altura y su forma espectacular, la corona imperial es ideal como planta de acento en los arriates, entre los macizos primaverales o en grupos aislados, donde su porte regio destaca sobre plantas más bajas. Es una elección perfecta para quien desea un toque majestuoso y teatral en el jardín de primavera.
Nota
Como muchas plantas bulbosas, el bulbo de la corona imperial contiene sustancias que pueden resultar irritantes; conviene por tanto manejarlo con atención y mantenerlo, como todos los bulbos de jardín, fuera del alcance de niños y mascotas.
Temporada de floración
Consejos prácticos
Necesidad de agua: Moderada, teme el encharcamiento — comprueba siempre la humedad del sustrato antes de regar.
Prefiere Pleno sol o media sombra: ofrece la luz adecuada y gira la planta para un crecimiento uniforme.
Suelo recomendado: Fértil, profundo y bien drenado. Renueva el sustrato cada 1-2 años.
Limpia el polvo de las hojas con un paño húmedo para favorecer la fotosíntesis.
Abona durante la temporada de crecimiento (primavera-verano) y para en invierno.
Ventajas
- Porte majestuoso y espectacular
- Corona de campanas colgantes inconfundible
- Perenne, vuelve cada primavera desde el bulbo
- Ideal como planta de acento en los arriates
Desventajas
- Teme el encharcamiento
- Olor fuerte y particular, no del agrado de todos
- El bulbo debe manejarse con cautela



