Foto: Böhringer Friedrich · CC BY-SA 2.5
Flor de las nieves
Leontopodium nivale
Símbolo de las montañas, la flor de las nieves crece entre las rocas de alta montaña, envuelta en un vello blanco que la protege del frío y del sol intenso.
Características
La flor de las cumbres
La flor de las nieves, conocida también con el nombre alemán de edelweiss, es quizá la flor de montaña más célebre y querida. Lo que parece una única flor blanca en forma de estrella es en realidad un conjunto de pequeñas flores amarillas en el centro, rodeadas de hojas modificadas, llamadas brácteas, dispuestas en estrella y recubiertas de un denso y suave vello blanco. Es precisamente este aspecto lanoso, casi aterciopelado, lo que la hace inconfundible y le da un encanto único entre las rocas de las grandes alturas.
Hábitat y distribución
Crece en las montañas de Europa, en particular en los Alpes y otras cordilleras, generalmente en altura, a menudo por encima del límite del bosque. Prefiere los suelos calcáreos, los pastos rocosos, las repisas y las laderas soleadas donde pocas otras plantas logran sobrevivir. Es una especie adaptada a un ambiente extremo, hecho de frío intenso, viento, fuerte radiación solar y una corta estación de crecimiento.
Adaptaciones y cultivo
El célebre vello blanco no es solo bello: es un verdadero 'abrigo' protector. Al retener una capa de aire y reflejar la luz, defiende a la planta de los cambios bruscos de temperatura, de la deshidratación y de los intensos rayos ultravioleta propios de la alta montaña. La flor de las nieves puede cultivarse también en los jardines de roca de llanura, siempre que se le ofrezca pleno sol, un suelo muy drenante y pobre, y se evite el encharcamiento, su principal enemigo.
Curiosidades
Desde hace siglos la flor de las nieves es símbolo de pureza, valor y amor por la montaña. Antiguamente, recogerla en los lugares escarpados donde crece se consideraba una prueba de audacia, hasta el punto de vincularla a numerosas leyendas alpinas. Se ha convertido en un icono cultural, presente en escudos, canciones y tradiciones de las regiones de montaña.
Conservación
Precisamente por su encanto, en el pasado la flor de las nieves fue recogida en exceso, poniendo en riesgo muchas poblaciones. Por ello hoy es una especie protegida en gran parte de las regiones alpinas, donde está prohibido recogerla en la naturaleza. Admirarla y fotografiarla sin arrancarla es la mejor manera de contribuir a preservarla para quienes vengan después de nosotros.
Temporada de floración
Consejos prácticos
Necesidad de agua: Escasa, teme el encharcamiento — comprueba siempre la humedad del sustrato antes de regar.
Prefiere Pleno sol: ofrece la luz adecuada y gira la planta para un crecimiento uniforme.
Suelo recomendado: Muy drenante, pobre, preferiblemente calcáreo. Renueva el sustrato cada 1-2 años.
Limpia el polvo de las hojas con un paño húmedo para favorecer la fotosíntesis.
Abona durante la temporada de crecimiento (primavera-verano) y para en invierno.
Ventajas
- Flor símbolo de los Alpes, de gran encanto
- Rústica y resistente al frío y al sol intenso
- Apta para jardines de roca
- No tóxica
Desventajas
- Teme el encharcamiento
- Crecimiento lento
- Especie protegida: prohibido recogerla en la naturaleza



