Foto: H. Zell · CC BY-SA 3.0
Drago de Canarias
Dracaena draco
Con su característica copa en forma de sombrilla y su resina roja llamada 'sangre de drago', el drago de Canarias es una planta legendaria y longeva de las Islas Canarias.
Características
Un árbol de aspecto legendario
El drago de Canarias es un árbol de aspecto inconfundible, casi de cuento. Su tronco, robusto y grisáceo, se divide poco a poco en ramas que se bifurcan repetidamente, formando una copa densa en forma de sombrilla o de gran cúpula. En el extremo de las ramas crecen mechones de hojas largas, rígidas y puntiagudas, semejantes a espadas, de un color verde-azulado. Con la edad el árbol adopta formas escultóricas y majestuosas, y los ejemplares más antiguos se convierten en verdaderos monumentos naturales.
Origen y distribución
Es originario de la Macaronesia, el conjunto de archipiélagos atlánticos que incluye las Islas Canarias, y del noroeste de África. Es el árbol emblemático de Tenerife, donde algunos ejemplares centenarios son célebres y están protegidos. Crece en climas subtropicales suaves y secos, en suelos rocosos y bien drenados, y está bien adaptado a la escasez de agua.
Cultivo y cuidado
El drago es una planta resistente y poco exigente, ideal para los climas cálidos y los jardines mediterráneos, donde puede cultivarse también en grandes macetas. Ama el pleno sol y teme sobre todo las heladas intensas y los encharcamientos, que pueden pudrir sus raíces. Debe regarse con moderación, pues soporta bien la sequía. Su crecimiento es extremadamente lento: tarda muchos años en desarrollarse y puede vivir siglos.
La sangre de drago y las curiosidades
El nombre del árbol procede de su resina, que cuando se incide la corteza mana de un color rojo vivo que recuerda a la sangre: por eso se conoce como 'sangre de drago'. Desde la antigüedad esta sustancia se ha recolectado y utilizado como colorante, barniz y en preparaciones tradicionales. Al ser una monocotiledónea, el drago no forma los anillos de crecimiento habituales de la madera, lo que dificulta establecer su edad con precisión. Está clasificado como especie en peligro en estado silvestre, donde sus poblaciones son reducidas y fragmentadas.
Consejos prácticos
Necesidad de agua: Escasa, soporta bien la sequía — comprueba siempre la humedad del sustrato antes de regar.
Prefiere Pleno sol: ofrece la luz adecuada y gira la planta para un crecimiento uniforme.
Suelo recomendado: Rocoso, arenoso y bien drenado. Renueva el sustrato cada 1-2 años.
Limpia el polvo de las hojas con un paño húmedo para favorecer la fotosíntesis.
Abona durante la temporada de crecimiento (primavera-verano) y para en invierno.
Ventajas
- Aspecto escultórico y legendario
- Extremadamente longevo, vive siglos
- Resistente a la sequía y poco exigente
- Árbol emblemático de Tenerife
Desventajas
- Especie en peligro en estado silvestre
- Crecimiento extremadamente lento
- Teme las heladas intensas y los encharcamientos



