Foto: andrewholle · CC0
Flor de jade
Strongylodon macrobotrys
La flor de jade es una trepadora tropical de Filipinas, célebre por sus largos racimos colgantes de flores en forma de garra de un raro color turquesa.
Características
La trepadora de flores color jade
La flor de jade (Strongylodon macrobotrys), también llamada parra de jade, es una planta trepadora de la familia de las leguminosas, la misma de los frijoles, endémica de Filipinas. Es célebre por sus largos racimos colgantes — que pueden superar los 90 cm — formados por decenas de flores en forma de garra o pico, de un extraordinario color turquesa-verde jade. Este tono es uno de los poquísimos azul-verdes verdaderos del mundo vegetal, debido a una combinación particular de pigmentos; a la luz las flores pueden parecer casi luminiscentes.
Hábitat y distribución
Crece en las selvas de Filipinas, trepando por los árboles y dejando colgar sus racimos florecidos en el sotobosque, donde son bien visibles para los polinizadores.
Polinización y cultivo
Las flores son polinizadas sobre todo por murciélagos, además de por aves: el color claro de los pétalos las hace visibles en la penumbra, y están diseñadas para abrirse al contacto del animal. En cultivo requiere un ambiente tropical cálido y húmedo, luz filtrada y mucho espacio, por lo que es una presencia espectacular en invernaderos y jardines botánicos de todo el mundo.
¿Sabías que...?
El turquesa de sus flores es uno de los colores más insólitos de la naturaleza y objeto de estudio de los botánicos. En cultivo, en ausencia de sus polinizadores naturales, a menudo hay que polinizar las flores a mano para que la planta produzca semillas.
Conservación
En estado silvestre está amenazada por la deforestación en Filipinas, que reduce su hábitat. Su amplio cultivo ornamental, sin embargo, contribuye a conservar la especie fuera de su área de origen.
Temporada de floración
Consejos prácticos
Necesidad de agua: Abundante, ambiente húmedo — comprueba siempre la humedad del sustrato antes de regar.
Prefiere Luz filtrada o media sombra; raíces a la sombra: ofrece la luz adecuada y gira la planta para un crecimiento uniforme.
Suelo recomendado: Rico, fértil y bien drenante. Renueva el sustrato cada 1-2 años.
Limpia el polvo de las hojas con un paño húmedo para favorecer la fotosíntesis.
Abona durante la temporada de crecimiento (primavera-verano) y para en invierno.
Ventajas
- Racimos de flores turquesas únicos en el mundo
- Trepadora espectacular en invernadero
- Flores comestibles y no tóxicas
Desventajas
- Amenazada por la deforestación en Filipinas
- Requiere clima tropical cálido y húmedo
- A menudo hace falta polinización manual para las semillas



