Foto: Michael Wolf · CC BY-SA 3.0
Piedras vivientes
Lithops
Plantas que parecen piedras: los lithops, o piedras vivientes, imitan los guijarros del desierto para escapar de los herbívoros, revelándose solo al florecer.
Características
Plantas disfrazadas de piedras
Los lithops, comúnmente llamados 'piedras vivientes', están entre las plantas suculentas más curiosas y sorprendentes del mundo. Originarios de las regiones áridas y desérticas del sur de África, han desarrollado un aspecto que imita a la perfección los guijarros y las piedras entre las que crecen. Cada planta se compone de solo dos hojas carnosas y fusionadas, con forma de una pequeña piedra hendida en la parte superior, con una superficie superior a menudo decorada con dibujos y venas que completan el disfraz. Existen muchas especies, de colores y motivos muy distintos.
Un mimetismo para sobrevivir
El increíble parecido con las piedras no es casual: es una estrategia de defensa. En los ambientes áridos en que viven, donde cada planta suculenta es una preciosa reserva de agua para los animales, los lithops escapan de los herbívoros confundiéndose con el suelo pedregoso circundante. Permanecen casi invisibles gran parte del año, delatando su naturaleza vegetal solo en otoño, cuando de la hendidura entre las dos hojas brota una flor vistosa, parecida a una margarita, amarilla o blanca.
Cultivo y cuidado
Los lithops son fascinantes pero requieren cuidados atentos, distintos de los de muchas otras plantas. La regla fundamental se refiere al agua: son extremadamente sensibles a los excesos y deben regarse muy poco, siguiendo su ciclo natural. En particular, no deben regarse durante el periodo en que renuevan las hojas, en invierno-primavera, cuando las hojas viejas se marchitan para dejar espacio al nuevo par. Aman mucha luz, un sustrato extremadamente drenante y arenoso, y temen el frío húmedo.
El recambio de las hojas
Un fenómeno típico de los lithops es el recambio anual de las hojas: el nuevo par crece en el interior, absorbiendo el agua y los nutrientes del viejo, que gradualmente se seca y se desprende. Durante esta fase la planta no debe regarse en absoluto, para no hacerla pudrir.
Conservación
Como género, los lithops se cultivan ampliamente y son amados por los coleccionistas de suculentas. En la naturaleza algunas especies están localizadas en áreas restringidas y pueden resentirse de la recolección ilegal y la destrucción del hábitat. Elegir ejemplares de cultivo, y no recolectados en la naturaleza, es la opción más responsable para disfrutar de estas extraordinarias plantas.
Temporada de floración
Consejos prácticos
Necesidad de agua: Escasísima, teme el encharcamiento — comprueba siempre la humedad del sustrato antes de regar.
Prefiere Mucha luz, sol directo: ofrece la luz adecuada y gira la planta para un crecimiento uniforme.
Suelo recomendado: Extremadamente drenante y arenoso. Renueva el sustrato cada 1-2 años.
Limpia el polvo de las hojas con un paño húmedo para favorecer la fotosíntesis.
Abona durante la temporada de crecimiento (primavera-verano) y para en invierno.
Ventajas
- Aspecto curioso y único, imitan las piedras
- Flores vistosas en otoño
- Requieren muy poca agua
- Perfectos para coleccionistas y espacios pequeños
Desventajas
- Muy sensibles al exceso de agua
- Requieren cuidados atentos y un ciclo de riego preciso
- Crecimiento lentísimo



