Foto: Rhododendrites · CC BY-SA 4.0
Mapache
Procyon lotor
Con su antifaz negro y sus patas hábiles, el mapache es un pequeño mamífero curioso y adaptable, capaz de prosperar tanto en los bosques como en las ciudades.
Características
Carácter
Curioso, inteligente y adaptable, sobre todo nocturno. Solitario pero tolerante con sus congéneres; muy hábil con las patas, sabe resolver pequeños problemas y forzar cierres.
Alimentación
Omnívoro oportunista: fruta, nueces, insectos, huevos, pequeños animales, peces y, en las ciudades, restos de todo tipo.
El ladrón enmascarado
El mapache es un mamífero de tamaño medio de aspecto inconfundible. Su rasgo más característico es el 'antifaz' de pelo negro alrededor de los ojos, que resalta sobre el hocico claro y le da un aire de pequeño bandido. La cola es tupida y anillada con bandas oscuras y claras alternas. El cuerpo es rechoncho, el pelaje gris pardo, y las patas delanteras son extraordinariamente hábiles, con dedos largos y sensibles que manejan los objetos casi como manos.
Manos muy hábiles
La destreza de las patas delanteras es una de las características más fascinantes del mapache. Los dedos son extremadamente sensibles al tacto, sobre todo en el agua, y el animal los usa para explorar, abrir, hurgar y manipular la comida. Es precisamente esta habilidad, unida a una notable inteligencia y curiosidad, la que le permite abrir recipientes, forzar cierres y resolver pequeños problemas, convirtiéndolo en un habitante de gran éxito incluso en las áreas urbanas.
¿Por qué 'lava' la comida?
El nombre científico y muchos nombres comunes aluden a la costumbre de sumergir la comida en agua y frotarla, un comportamiento que recuerda al lavado. En realidad no se trata de limpieza: al mojar los objetos, el mapache aumenta la sensibilidad táctil de sus dedos, 'viendo' con las manos lo que manipula. Es una forma de explorar y reconocer la comida a través del tacto.
Un omnívoro oportunista
El mapache come prácticamente de todo: fruta, nueces, insectos, huevos, pequeños animales, peces y, en las ciudades, restos de todo tipo. Esta dieta flexible, unida a la capacidad de adaptarse a cualquier ambiente, es la base de su éxito. Es originario de Norteamérica, pero ha sido introducido también en otras partes del mundo, donde en algunos casos se ha convertido en especie invasora.
Conservación
El mapache está clasificado como de preocupación menor y está lejos de estar amenazado: sus poblaciones son numerosas y en expansión, favorecidas precisamente por la cercanía al ser humano. Donde ha sido introducido fuera de su área natural puede causar problemas a la fauna local, un recordatorio de lo adaptable y competitivo que es este pequeño carnívoro.



