Oncilla
Leopardus tigrinus
Características
Carácter
Pequeño felino salvaje, NO es un animal de compañía: solitario, esquivo, sobre todo nocturno y crepuscular, territorial. Es un cazador ágil y silencioso, hábil trepador pero que caza sobre todo en el suelo. Lleva una vida esquiva y reservada, hasta el punto de ser uno de los felinos americanos menos estudiados. Como todos los felinos salvajes, mantiene fuertes instintos depredadores y una naturaleza independiente, y no es apto para la cautividad doméstica: su lugar está en los bosques neotropicales. Clasificado como Vulnerable por la UICN, merece protección y respeto como animal salvaje.
Alimentación
Carnívoro estricto y pequeño depredador: caza presas de tamaño reducido, sobre todo pequeños mamíferos (roedores), pero también aves pequeñas, reptiles y anfibios (lagartijas, pequeñas serpientes) e invertebrados como complemento. Es una cazadora nocturna y crepuscular, que usa el olfato, un oído finísimo y una vista adaptada a la oscuridad; caza sobre todo en el suelo, aunque es buena trepadora. Como pequeño mesodepredador ayuda a regular las poblaciones de roedores y otros animalillos en los ecosistemas forestales donde vive.
La Oncilla (Leopardus tigrinus), también conocida como tigrillo, gato tigre del norte o « cunaguaro chico », es uno de los felinos salvajes más pequeños y menos conocidos del continente americano. Diminuta y huidiza, parece una versión en miniatura del ocelote. Fascinante por:
- El tamaño minúsculo: poco mayor que un gato doméstico, entre los felinos más pequeños de América
- El manto manchado: leonado-ocre salpicado de rosetas y manchas oscuras, con partes inferiores claras
- La habilidad trepadora: ágil y nocturna, se mueve bien en el suelo y en los árboles
- El parentesco neotropical: del género Leopardus, como el ocelote, el margay y el gato de Geoffroy
- La naturaleza esquiva: solitaria, nocturna y difícil de observar en la naturaleza
- El estatus amenazado: clasificada como Vulnerable
Estado UICN: Vulnerable (VU). Entra en el portal entre los felinos salvajes, junto al Ocelote, el Margay y el Gato de Geoffroy: con ellos completa el grupo de los pequeños gatos manchados neotropicales del género Leopardus, del que la oncilla es la especie más pequeña.
Clasificación y categoría
La Oncilla pertenece a la familia Felidae, subfamilia Felinae (los felinos pequeños), género Leopardus — el de los pequeños gatos manchados del Nuevo Mundo. La especie es Leopardus tigrinus (gato tigre del norte); las poblaciones meridionales se consideran hoy a menudo una especie distinta, Leopardus guttulus (gato tigre del sur). En el portal se ubica entre los felinos salvajes. Conviene distinguirla de sus parientes más cercanos, también presentes: el Ocelote (Leopardus pardalis) — mucho mayor y robusto, con manchas y rosetas más amplias y alargadas; el Margay (Leopardus wiedii) — de tamaño intermedio, con ojos enormes y cola larguísima, el más arborícola de los tres; el Gato de Geoffroy (Leopardus geoffroyi) — de tamaño similar, pero con un diseño de pequeñas manchas plenas en vez de rosetas; la oncilla se distingue por su menor tamaño, ojos proporcionalmente menos grandes que los del margay y un manto de rosetas finas. La combinación tamaño minúsculo + manto leonado con rosetas + hábitat forestal neotropical es su « documento de identidad ». Etimología: « oncilla » es un diminutivo español que significa « pequeña onza/jaguar »; el nombre científico tigrinus (« atigrado ») alude al diseño manchado del manto. Parámetros: Longitud del cuerpo unos 40-55 cm, más una cola de unos 25-40 cm. Peso por lo general unos 1,5-3 kg, comparable o inferior al de un gato doméstico. Aspecto felino esbelto y ligero, de cabeza pequeña y cola larga y anillada. Longevidad: en la naturaleza vive algunos años; en cautividad puede alcanzar los 15-17 años y más. Reproducción: tras una gestación de unos 2-2,5 meses nacen por lo general 1-2 crías, criadas solo por la madre.
Hábitat y distribución
La Oncilla es un felino típicamente neotropical, ligado sobre todo a los ambientes forestales y montañosos: su área va desde América Central (p. ej. Costa Rica, Panamá) hasta el norte y el centro de Sudamérica; las poblaciones más meridionales se atribuyen a la especie afín L. guttulus. Hábitats preferidos — ambientes variados, a menudo en altura: bosques tropicales y subtropicales, incluidos los bosques nubosos de montaña; bosques atlánticos y zonas boscosas; y sabanas y ambientes más abiertos, en algunas partes del área, a veces a gran altitud. Es un animal sobre todo nocturno y crepuscular, solitario y territorial. Aunque buena trepadora, caza en gran parte en el suelo (a diferencia del margay, aún más arborícola). Lleva una vida esquiva y silenciosa, lo que la convierte en uno de los felinos americanos menos estudiados y más difíciles de avistar. Estado UICN: Vulnerable (VU). La oncilla está amenazada sobre todo por la destrucción y fragmentación del hábitat (deforestación), la persecución directa, la mortalidad en carreteras e, históricamente, el comercio de pieles. Su pequeño tamaño y sus hábitos esquivos dificultan estimar con precisión sus poblaciones, que de todos modos están en declive.
Alimentación
La Oncilla es un carnívoro estricto, como todos los felinos, y como pequeño depredador caza presas de tamaño reducido. Su dieta incluye: pequeños mamíferos (sobre todo roedores, pero también otros micromamíferos); aves pequeñas; reptiles y anfibios (lagartijas y pequeñas serpientes); e invertebrados (insectos y otros animalillos, como complemento). Características de su comportamiento alimentario: una cazadora nocturna (usa el olfato, un oído finísimo y una vista adaptada a la oscuridad para localizar presas); una depredadora ágil (caza sobre todo en el suelo, pero también puede perseguir presas entre las ramas); y un papel ecológico (como pequeño depredador ayuda a regular las poblaciones de roedores y otros animalillos). Al ser un felino pequeño, la oncilla ocupa un nicho de « mesodepredador », cazando presas más pequeñas que los felinos mayores y contribuyendo al equilibrio de los ecosistemas forestales donde vive.
Características físicas
La Oncilla es un pequeño felino esbelto y elegante, de aspecto delicado. El tamaño y la complexión: uno de los felinos más pequeños de América, poco mayor que un gato doméstico; un cuerpo delgado y ligero, de extremidades finas; una cola larga y anillada, útil para el equilibrio. El manto — su rasgo más reconocible: un color de fondo leonado-ocre, con partes inferiores más claras; rosetas y manchas oscuras repartidas por el cuerpo, que recuerdan en miniatura a las del ocelote; existen también individuos melánicos (enteramente oscuros), no raros en algunas poblaciones. La cabeza y los sentidos: una cabeza pequeña y redondeada, de orejas amplias y redondeadas; ojos grandes adaptados a la vida nocturna (pero proporcionalmente menos enormes que los del margay); y sentidos agudos — vista, oído y olfato de cazadora crepuscular.
Curiosidades y conservación
La Oncilla es un felino tan fascinante como poco conocido: su pequeño tamaño, sus hábitos nocturnos y su naturaleza esquiva la convierten en uno de los gatos salvajes más misteriosos de América. Curiosidades: el ocelote en miniatura (a primera vista parece una versión de bolsillo del ocelote, con un manto leonado de rosetas muy similar; en realidad, mismo género — Leopardus — pero especies distintas: la oncilla es mucho más pequeña y ligera, la más minúscula del grupo). El nombre de « pequeño jaguar » (« oncilla » es un diminutivo que evoca la « onza », término usado en América Latina para los grandes felinos manchados como el jaguar; es, pues, literalmente, el « pequeño jaguar »). Las dos especies gemelas (largo tiempo considerada una sola especie, hoy el gato tigre del norte — L. tigrinus — y del sur — L. guttulus — se clasifican a menudo como dos especies separadas). Los individuos negros (como en otros felinos, los ejemplares melánicos, de manto enteramente oscuro en el que las rosetas siguen visibles a contraluz, no son raros). El grupo de los Leopardus (en el portal se junta con el ocelote, el margay y el gato de Geoffroy, todos del género Leopardus: juntos representan la extraordinaria variedad de pequeños gatos manchados del Nuevo Mundo). Conservación: clasificada como Vulnerable por la UICN, sus poblaciones declinan sobre todo por la deforestación y la fragmentación de los hábitats, la conversión del territorio en zonas agrícolas, la persecución y los atropellos; su supervivencia depende de la protección de los bosques neotropicales y de corredores ecológicos que conecten las áreas protegidas; al ser un animal esquivo y discreto, recibe a menudo menos atención que los grandes felinos, pese a desempeñar un papel ecológico importante y merecer esfuerzos de conservación específicos.
Ventajas
- Felino selvatico raro e affascinante, uno dei più piccoli delle Americhe
- Manto maculato spettacolare, simile a un ocelot in miniatura
- Importante mesopredatore degli ecosistemi forestali neotropicali
- Completa nel portale il gruppo dei piccoli gatti maculati del genere Leopardus
Desventajas
- NON è un animale domestico: è un felino selvatico dagli istinti predatori
- Classificato come Vulnerabile (IUCN): popolazioni in declino
- Minacciato da deforestazione, frammentazione dell'habitat e mortalità stradale
- Elusivo e poco studiato: spesso trascurato rispetto ai grandi felini



