Foto: lwolfartist · CC BY 2.0
Pato joyuyo
Aix sponsa
De colores iridescentes y cabeza elegantemente crestada, el pato joyuyo es uno de los patos más bellos de América del Norte, habitante de bosques y masas de agua.
Características
Carácter
Ligado a los bosques, elegante, más bien esquivo
Alimentación
Omnívoro: semillas, bellotas, plantas acuáticas, insectos
Una joya iridescente
El pato joyuyo es uno de los patos más espectaculares y queridos de América del Norte. El macho, en particular, luce una librea de extraordinaria belleza: la cabeza está adornada con una vistosa cresta de plumas de reflejos verdes y violetas, atravesada por elegantes líneas blancas, los ojos son de un rojo encendido, y el pecho y los flancos muestran tonos cálidos y detalles finamente dibujados. La hembra, como en muchos patos, tiene colores más sobrios, gris parduzcos, con un característico anillo blanco alrededor del ojo, una librea discreta y camuflada.
Hábitat y distribución
Vive en gran parte de América del Norte, prefiriendo las masas de agua rodeadas de bosques: estanques, marismas, lagunas y cursos de agua lentos bordeados de árboles. En efecto, es un pato estrechamente ligado a los ambientes boscosos, mucho más que muchas otras especies. Poblaciones introducidas se encuentran también en algunas zonas de Europa.
Comportamiento y nidificación
El pato joyuyo anida en cavidades de los árboles, incluso a alturas considerables del suelo, un comportamiento que comparte con su pariente asiático, el pato mandarín. Poco después de la eclosión, los patitos realizan una hazaña sorprendente: se lanzan valientemente desde el nido situado en lo alto y planean ilesos hasta el suelo o el agua, gracias a su peso levísimo, y luego siguen a su madre. Se alimenta de semillas, bellotas, plantas acuáticas y pequeños invertebrados.
Una historia de recuperación
El pato joyuyo es también un símbolo de éxito en la conservación. A comienzos del siglo XX, a causa de la caza excesiva y la pérdida de hábitat, la especie sufrió un fuerte declive y se temió por su supervivencia. Gracias a medidas de protección, a la regulación de la caza y a la difusión de cajas nido artificiales, las poblaciones se han recuperado notablemente, volviendo a ser abundantes.
Conservación
Hoy el pato joyuyo está clasificado como especie de preocupación menor, con poblaciones numerosas y estables. Su historia muestra cuánto pueden marcar la diferencia los esfuerzos de conservación. No obstante, sigue siendo importante proteger los humedales arbolados que necesita para anidar y alimentarse.
Ventajas
- Plumaje del macho entre los más bellos del mundo
- Anida en los árboles, comportamiento insólito
- Historia de recuperación y conservación exitosa
- Poblaciones numerosas y estables
Desventajas
- El macho pierde sus colores vivos fuera de temporada
- Depende de los humedales arbolados
- Más bien esquivo, no siempre fácil de acercar



