Foto: Charles J. Sharp · CC BY-SA 4.0
Perezoso
Bradypus variegatus
Símbolo vivo de la lentitud, el perezoso pasa la vida colgado boca abajo entre las ramas de los bosques tropicales, en un mundo de ritmos ralentizados.
Características
Carácter
Extremadamente lento y tranquilo, casi siempre colgado de las ramas. Solitario y mimético; su ahorro energético y su inmovilidad son su principal defensa.
Alimentación
Herbívoro: casi exclusivamente hojas, pobres en nutrientes y digeridas lentísimamente.
El maestro de la lentitud
El perezoso es uno de los mamíferos más singulares del planeta, célebre por su extrema lentitud. Vive en los bosques tropicales de América Central y del Sur, casi siempre colgado boca abajo entre las ramas, sostenido por largas extremidades dotadas de robustas garras curvas. El cuerpo está cubierto de un pelaje largo y áspero, de color gris pardo, y el rostro tiene una expresión característica que parece una perpetua y tranquila sonrisa. Esta especie, el perezoso de garganta parda, posee tres dedos por extremidad.
¿Por qué es tan lento?
La lentitud del perezoso no es pereza, sino una refinada adaptación. Su dieta, basada casi exclusivamente en hojas pobres en nutrientes y difíciles de digerir, aporta muy poca energía. Para hacerla durar, el perezoso tiene un metabolismo lentísimo, se mueve lo mínimo indispensable y duerme muchas horas al día. También la digestión es lentísima: puede tardar semanas en digerir una sola comida. Esta estrategia de ahorro energético le permite sobrevivir allí donde animales más activos no podrían.
Un ecosistema en miniatura
Un movimiento tan lento tiene un curioso efecto secundario: en el pelaje del perezoso crecen algas, que le dan un tinte verdoso y lo ayudan a camuflarse entre el follaje. En ese pelaje viven también insectos y otros pequeños organismos, hasta el punto de que el perezoso es casi un ecosistema ambulante. Su lentitud y camuflaje son su principal defensa: pasa inadvertido a los depredadores que cazan a la vista.
Curiosidades
A pesar de su torpeza en el suelo, donde se arrastra con dificultad, el perezoso es un nadador sorprendentemente capaz. Baja de los árboles rara vez, por lo general para defecar, en un ritual que realiza a intervalos de muchos días. Sus largos brazos y garras lo hacen, en cambio, perfectamente adaptado a una vida suspendida entre las ramas.
Conservación
El perezoso de garganta parda está clasificado como de preocupación menor y sus poblaciones son aún amplias. Como todas las especies ligadas al bosque, sin embargo, depende de la conservación de los hábitats tropicales, amenazados por la deforestación. Proteger los bosques es esencial para asegurar un futuro a este tranquilo habitante de las copas.



