Foto: OberonNightSeer · CC BY-SA 3.0
Petauro del azúcar
Petaurus breviceps
Pequeño, nocturno y planeador, el petauro del azúcar es un marsupial que planea de árbol en árbol gracias a una membrana entre las patas, como un planeador viviente.
Características
Carácter
Nocturno, social, ágil y vocal
Alimentación
Omnívoro: savia, néctar, melaza, insectos
El marsupial que planea
El petauro del azúcar es un pequeño y fascinante marsupial, más o menos del tamaño de un ratón o una pequeña ardilla. Su rasgo más extraordinario es una fina membrana de piel, llamada patagio, que se extiende a lo largo de sus flancos conectando las patas delanteras con las traseras. Cuando el animal se lanza desde una rama y extiende las extremidades, esta membrana se tensa como una pequeña vela, permitiéndole planear notables distancias de un árbol a otro. Tiene grandes ojos oscuros, adaptados a la vida nocturna, orejas móviles y una larga cola tupida que usa como timón.
Hábitat y distribución
Vive en los bosques de Australia y Nueva Guinea, donde habita las copas de los árboles. Es un animal estrictamente arborícola: pasa casi toda su vida entre las ramas, moviéndose con agilidad y aprovechando sus planeos para desplazarse sin tener que bajar al suelo. Prefiere los ambientes boscosos ricos en eucaliptos y acacias, que le ofrecen alimento y refugio.
Comportamiento y dieta
El petauro del azúcar es nocturno y social: en estado salvaje vive en pequeños grupos muy unidos. Su nombre proviene de su dieta: es goloso de sustancias azucaradas como la savia y la resina de los árboles, el néctar y la melaza, que complementa con insectos y pequeños invertebrados. Es un animal muy vocal que se comunica con llamadas particulares; posee además glándulas odoríferas con las que marca a los miembros de su grupo y su territorio.
Curiosidades
Como todos los marsupiales, la hembra cría a sus pequeños en una bolsa. La capacidad de planear del petauro es un fascinante ejemplo de convergencia evolutiva: aunque no está emparentado con las ardillas voladoras, ha desarrollado de forma independiente el mismo tipo de adaptación al vuelo planeado.
Tenencia y cuidado
El petauro del azúcar se tiene a veces como animal exótico, pero es un animal exigente con necesidades muy específicas: requiere amplios espacios verticales, la compañía de sus congéneres, una dieta variada y equilibrada y cuidados atentos. Al ser nocturno y social, se adapta mal a una vida solitaria en espacios reducidos. Antes de acogerlo es indispensable informarse a fondo y verificar la normativa local sobre su tenencia.
Ventajas
- Extraordinaria capacidad de planear entre los árboles
- Animal social y muy vivaz
- Aspecto gracioso y fascinante
- Poblaciones salvajes no amenazadas
Desventajas
- Necesidades muy específicas si se mantiene en cautividad
- Necesita compañeros y amplios espacios verticales
- Nocturno: poco apto para quien busca un animal diurno



