Mamíferos

Rebeco alpino

Rupicapra rupicapra

Ágil acróbata de la roca y la nieve, el rebeco se mueve por las laderas más empinadas con una soltura que parece desafiar la gravedad.

Características

Nombre científicoRupicapra rupicapra
Peso25-50 kg
Esperanza de vida15-20 anni
TamañoMediana
Energía4/5

Carácter

Vigilante, ágil y prudente, activo de día. Las hembras viven en rebaños con las crías, los machos son más solitarios; ante la alarma emite un silbido agudo y huye por las laderas.

Alimentación

Herbívoro: hierbas y flores de los pastos de altura en verano, brotes, líquenes, acículas y cortezas en invierno.

Un bóvido de las cumbres

El rebeco alpino es un bóvido de tamaño medio, esbelto y musculoso, construido para la montaña. Su rasgo más reconocible son los cuernos, presentes en ambos sexos: finos, negros y rectos, terminan en un gancho curvado hacia atrás que los hace inconfundibles. El hocico luce una máscara facial característica, con bandas oscuras que cruzan los ojos sobre fondo claro. El pelaje cambia radicalmente con las estaciones: leonado y corto en verano, casi negro y lanoso en invierno, cuando el animal debe resistir un frío riguroso.

Sus pezuñas, elásticas y de bordes cortantes, le dan un agarre excepcional tanto en la roca como en el hielo.

Dónde vive

El rebeco habita las montañas de Europa, con los Alpes como reino predilecto. Frecuenta los pastos de altura, las paredes rocosas y los canales, desplazándose en vertical con las estaciones: en verano sube hacia las crestas por el fresco y los mejores pastos, en invierno desciende a los bosques de altura, donde la nieve es menos profunda y el alimento más accesible.

Comportamiento

Las hembras y las crías viven en rebaños, mientras que los machos adultos son más solitarios gran parte del año. Es un animal vigilante y prudente: a la mínima alarma emite un silbido agudo, producido por las fosas nasales, y huye a saltos prodigiosos. En la época de celo, en otoño, los machos se persiguen y desafían por las laderas en carreras vertiginosas para conquistar a las hembras.

Un maestro del equilibrio

Lo que más impresiona del rebeco es la soltura con que afronta terrenos imposibles. Es capaz de saltar desniveles considerables y de correr a gran velocidad por laderas donde cualquier otro animal resbalaría. Esta agilidad es su principal defensa frente a los depredadores, que rara vez logran perseguirlo entre las rocas.

Conservación

El rebeco alpino está clasificado como de preocupación menor, y sus poblaciones gozan de buena salud y amplia distribución por el arco alpino. No suscita inquietud particular, aunque sigue siendo sensible a las molestias humanas en altura y, como todas las especies de montaña, a los efectos del calentamiento climático que reduce sus hábitats más frescos.

Preguntas frecuentes

¿Las hembras de rebeco también tienen cuernos?
Sí. A diferencia de muchos otros bóvidos, ambos sexos portan cuernos, finos y con la característica punta en gancho. Los de los machos son en general algo más robustos y curvados.
¿Cuánto pesa un rebeco?
Un rebeco adulto pesa en general entre 25 y 50 kilogramos, con los machos más pesados que las hembras. Es un animal esbelto y ligero, construido para la agilidad más que para la corpulencia.
¿Cómo evita el rebeco caer de las paredes?
Sus pezuñas son elásticas, de bordes duros y cortantes, con una parte central blanda que se adhiere a la roca. Unidas a un equilibrio extraordinario, le permiten moverse por terrenos verticales y helados.
¿Qué sonido hace el rebeco?
Cuando se alarma emite un silbido agudo y penetrante, producido soplando aire por las fosas nasales. Es una señal de peligro que advierte a los demás miembros del rebaño.

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