Foto: Pierre-Marie Epiney · CC BY-SA 2.0
Treparriscos
Tichodroma muraria
Con sus alas veteadas de un rojo carmesí vivo y su vuelo aleteante de mariposa, el treparriscos es uno de los más bellos y esquivos habitantes de las paredes rocosas de alta montaña.
Características
Carácter
Solitario, esquivo, escalador de rocas
Alimentación
Insectívoro: insectos, arañas y larvas de las grietas
La mariposa de las rocas
El treparriscos es un ave pequeña de aspecto inconfundible. Su cuerpo es de un elegante gris ceniza, avivado, sin embargo, por sus alas anchas y redondeadas, veteadas de un rojo carmesí vivo con manchas blancas, que se revelan en todo su esplendor cuando el ave vuela con su característico aleteo lento y aleteante, semejante al de una gran mariposa. Los machos, en época de reproducción, tienen la garganta negra. El pico es largo, fino y ligeramente curvado hacia abajo, perfecto para hurgar en las grietas de la roca.
Hábitat y distribución
Vive en las altas montañas de Eurasia meridional, desde los Pirineos a los Alpes, hasta el Himalaya y las cordilleras de Asia Central, donde anida en las paredes rocosas escarpadas, incluso a altitudes muy elevadas, por encima de los 3.000 metros en los Alpes y bien por encima de los 5.000 en el Tíbet. En invierno desciende a cotas más bajas y puede aparecer en acantilados costeros o incluso en los muros de viejos edificios y castillos.
Comportamiento y alimentación
Es un habilísimo escalador de rocas: trepa por las paredes verticales con breves arranques, ayudándose con las alas que abre y cierra continuamente, explorando cada recoveco. Con el largo pico extrae insectos, arañas y larvas de las grietas de la piedra, y captura presas también en vuelo. Es un ave solitaria y esquiva, difícil de avistar por su color mimético y el ambiente escarpado en el que vive.
Curiosidades y conservación
A pesar de su nombre en italiano, el treparriscos no es un verdadero pájaro carpintero: es un paseriforme, el único representante de su familia, y su manera de trepar por las rocas solo superficialmente recuerda a la de los carpinteros en los árboles. Está clasificado como especie de preocupación menor, pero su naturaleza esquiva y su hábitat extremo lo convierten en una de las aves más codiciadas por los aficionados a la observación en la montaña.
Ventajas
- Alas carmesíes espectaculares
- Vuelo aleteante de mariposa
- Habilísimo escalador de paredes verticales
- El único representante de su familia
Desventajas
- Esquivo y difícil de avistar
- Ligado a los ambientes rocosos de altura
- Coloración mimética sobre el gris de la roca



