Foto: Ivar Leidus · CC BY-SA 4.0
Grasilla
Pinguicula vulgaris
La grasilla es una pequeña planta carnívora de hojas lustrosas y pegajosas que atrapan insectos, coronada por delicadas flores violetas.
Características
Hojas mantecosas que atrapan insectos
La grasilla, o tiraña, es una pequeña planta carnívora perenne de la familia de las lentibulariáceas. Forma una roseta plana de hojas verde-amarillentas, lustrosas y algo grasas al tacto, de ahí su nombre (del latín pinguis, «graso»). La superficie de las hojas está cubierta de diminutos pelos glandulares que segregan un líquido viscoso: cuando un pequeño insecto se posa en ellas, queda atrapado y es digerido. En verano la planta produce elegantes flores solitarias de color violeta-azulado sobre un tallo fino.
Hábitat y distribución
Está muy extendida por gran parte del hemisferio norte, en Europa, Asia y Norteamérica. Crece en ambientes húmedos y pobres en nutrientes: turberas, prados encharcados, orillas y roquedos rezumantes, a menudo en montaña. Es precisamente la pobreza del suelo lo que la ha llevado a complementar su dieta capturando insectos.
Cómo captura las presas
Las hojas funcionan como una trampa adhesiva: los insectos que se posan quedan retenidos por el mucílago, y la planta enrolla ligeramente los bordes de las hojas para aumentar el contacto y facilitar la digestión. Las enzimas que segrega disuelven los tejidos de las presas, de los que absorbe nitrógeno y otros nutrientes escasos en el suelo.
Cultivo
Pueden cultivarla los aficionados, pero requiere cuidados específicos: sustrato pobre, ácido y sin cal, siempre húmedo, y riego solo con agua de lluvia o desmineralizada, preferiblemente por inmersión. Le gusta la luz intensa. En invierno muchas formas templadas entran en reposo, reduciéndose a una compacta yema invernal llamada hibernáculo.
Conservación
La especie está catalogada como de preocupación menor pero, como muchas plantas de turbera, sufre por el drenaje y la desecación de los humedales. Nunca debe recolectarse en la naturaleza.
Temporada de floración
Consejos prácticos
Necesidad de agua: Muy elevada, sustrato siempre húmedo — comprueba siempre la humedad del sustrato antes de regar.
Prefiere Pleno sol o luz intensa: ofrece la luz adecuada y gira la planta para un crecimiento uniforme.
Suelo recomendado: Pobre, ácido, turboso y sin cal. Renueva el sustrato cada 1-2 años.
Limpia el polvo de las hojas con un paño húmedo para favorecer la fotosíntesis.
Abona durante la temporada de crecimiento (primavera-verano) y para en invierno.
Ventajas
- Captura de forma natural mosquitos y pequeños insectos
- Elegantes flores violetas
- Perenne y rústica en clima templado
Desventajas
- Exigente: agua pura y sustrato sin cal
- No tolera suelos ricos o abonados



