Foto: Brian Gratwicke · CC BY 2.0
Lirio de fuego
Gloriosa superba
Con sus pétalos rojos y amarillos curvados hacia atrás como llamas, el lirio de fuego es una trepadora espectacular pero extremadamente venenosa, que hay que manejar con cautela.
Características
Una flor que parece una llama
El lirio de fuego es una planta trepadora de flores inconfundibles y espectaculares. Los pétalos, largos y ondulados, se repliegan de forma llamativa hacia atrás y se degradan del rojo vivo al amarillo, dando a toda la flor el aspecto de una llama vacilante o de una garra coloreada. Las hojas, verdes y lustrosas, terminan en un pequeño zarcillo en espiral que la planta usa para aferrarse a los soportes y trepar. Crece a partir de un rizoma subterráneo y en verano produce sus flores más bellas.
Origen y distribución
Es originaria del África tropical y del Sudeste Asiático, donde crece en zonas de clima cálido con estaciones alternas de humedad y sequía. Gracias a su belleza se cultiva como planta ornamental en muchas partes del mundo. Es la flor nacional de Zimbabue.
Cultivo y cuidado
El lirio de fuego ama el pleno sol o la media sombra y un suelo fértil y bien drenado. Necesita un soporte, como un enrejado o una red, sobre el que los zarcillos puedan trepar. Durante la temporada de crecimiento debe regarse con regularidad, mientras que en invierno el rizoma entra en reposo y los riegos deben suspenderse. Teme las heladas: en los climas fríos el rizoma puede desenterrarse y conservarse al resguardo hasta la primavera siguiente.
Atención: planta muy venenosa
El lirio de fuego es una planta extremadamente tóxica: todas sus partes, y en particular el rizoma, contienen colchicina, una sustancia venenosa que puede ser letal si se ingiere, incluso en pequeñas cantidades. Debe, por tanto, mantenerse absolutamente lejos de niños y animales domésticos, y manejarse con guantes para evitar irritaciones. A pesar de su innegable belleza, su cultivo exige conciencia y prudencia. Está clasificada como especie de preocupación menor a nivel mundial.
Temporada de floración
Consejos prácticos
Necesidad de agua: Regular en crecimiento, suspendida en reposo — comprueba siempre la humedad del sustrato antes de regar.
Prefiere Pleno sol o media sombra: ofrece la luz adecuada y gira la planta para un crecimiento uniforme.
Suelo recomendado: Fértil y bien drenado. Renueva el sustrato cada 1-2 años.
Limpia el polvo de las hojas con un paño húmedo para favorecer la fotosíntesis.
Abona durante la temporada de crecimiento (primavera-verano) y para en invierno.
Ventajas
- Flores espectaculares en forma de llama
- Trepadora elegante con zarcillos
- Flor nacional de Zimbabue
- Fácil de cultivar en clima cálido
Desventajas
- Muy tóxica, potencialmente letal
- Teme las heladas, requiere resguardo en invierno
- Necesita un soporte para trepar



