Foto: Philippe Semanaz · CC BY-SA 2.0
Metasecuoya
Metasequoia glyptostroboides
Conífera de copa piramidal y hojas que amarillean en otoño, la metasecuoya es un fósil viviente que se creía extinto y luego fue redescubierto en China.
Características
Una conífera de historia extraordinaria
La metasecuoya es un gran y fascinante árbol, uno de los casos más célebres de 'fósil viviente' del mundo vegetal. Es una conífera de aspecto elegante, con un tronco recto, a menudo acanalado en la base, y una copa cónica y ordenada. Su característica más singular entre las coníferas es que es caduca: a diferencia de la mayoría de sus parientes de hoja perenne, en otoño sus suaves hojas aciculares adquieren espléndidos tonos dorados y cobrizos antes de caer, dejando el árbol desnudo para el invierno.
Un redescubrimiento sensacional
La historia de la metasecuoya está entre las más extraordinarias de la botánica. Durante mucho tiempo la especie solo se conocía a través de los fósiles, y se creía extinta desde hacía millones de años. A mediados del siglo XX, sin embargo, se descubrieron algunos ejemplares vivos en una remota región de China, para gran asombro de los científicos. La 'resurrección' de esta planta, creída desaparecida y hallada viva, causó sensación en todo el mundo, y desde entonces la metasecuoya se ha cultivado y difundido en muchos países.
Cultivo
Gracias a su belleza, su crecimiento rápido y su resistencia, la metasecuoya se usa hoy mucho como árbol ornamental en parques, jardines y avenidas de gran parte del mundo templado. Ama las posiciones soleadas y los suelos frescos y húmedos, y tolera bien el frío. Su copa espectacular, sobre todo en otoño, la convierte en una elección apreciada donde hay suficiente espacio para un árbol de grandes dimensiones.
Curiosidades
La metasecuoya es un puente viviente con el lejano pasado geológico de la Tierra: su forma y su aspecto han permanecido similares a los de sus antepasados que vivieron hace millones de años. Observarla significa mirar un fragmento de una flora antigua que dominaba el planeta en épocas remotas.
Conservación
Aunque ampliamente cultivada en todo el mundo, en estado salvaje la metasecuoya está clasificada como especie en peligro. Las poblaciones silvestres sobreviven en un área muy restringida de China y son vulnerables. El cultivo extendido ayuda a preservar la especie, pero proteger los pocos ejemplares silvestres y su hábitat sigue siendo importante.
Consejos prácticos
Necesidad de agua: Regular, ama los suelos húmedos — comprueba siempre la humedad del sustrato antes de regar.
Prefiere Pleno sol: ofrece la luz adecuada y gira la planta para un crecimiento uniforme.
Suelo recomendado: Fresco, húmedo, profundo. Renueva el sustrato cada 1-2 años.
Limpia el polvo de las hojas con un paño húmedo para favorecer la fotosíntesis.
Abona durante la temporada de crecimiento (primavera-verano) y para en invierno.
Ventajas
- Fósil viviente de historia extraordinaria
- Copa espectacular, dorada en otoño
- Crecimiento rápido y buena resistencia
- Excelente como árbol ornamental
Desventajas
- En estado salvaje es especie en peligro
- Requiere mucho espacio en la edad adulta
- Prefiere suelos frescos y húmedos



