Suculentas

Cardón esqueleto

Euphorbia tirucalli

El cardón esqueleto es una suculenta africana cuyos tallos verdes y cilíndricos, sin hojas y del grosor de un lápiz, se ramifican en una maraña escultórica.

Características

Nombre científicoEuphorbia tirucalli
Altura2–7 m en la naturaleza, 0,5–2 m en maceta
SolPleno sol
AguaEscasa
SueloArenoso, muy drenante
ToxicidadMuy tóxica: látex irritante y cáustico
CrecimientoRápida
TemperaturaMínimo 10–12 °C
FloraciónMarzo–mayo
RiegoCada 2–3 semanas en verano, casi nula en invierno

Descripción

El cardón esqueleto no es un verdadero cactus, sino una suculenta arborescente africana de silueta sorprendente. En lugar de hojas lleva una densa masa de tallos verdes, finos y cilíndricos, del grosor de un lápiz, que se ramifican una y otra vez en todas direcciones. Las hojas verdaderas, minúsculas, solo aparecen en las puntas de los brotes jóvenes y caen pronto, de modo que la fotosíntesis la realizan casi por completo los tallos. En la naturaleza se convierte en un pequeño árbol, mientras que en maceta permanece como un arbusto compacto y escultórico.

Origen y hábitat

Crece de forma silvestre en las regiones semiáridas del este y sur de África, donde soporta largas sequías y suelos pobres. Con el tiempo se ha plantado en muchas zonas tropicales y subtropicales como seto vivo, cortavientos y planta ornamental. Ama el calor y no tolera las heladas.

Cultivo y cuidados

Es una de las suculentas más fáciles de mantener en interior o en invernadero libre de heladas. Quiere mucha luz, preferiblemente sol directo, un sustrato muy drenante y riegos escasos: en verano se riega solo cuando la tierra está completamente seca, y en invierno se suspende casi por completo el agua. El encharcamiento provoca rápidamente la pudrición de los tallos.

  • Trasplantar solo cuando las raíces llenan la maceta
  • Multiplicar por esqueje de tallo, dejando secar el corte unos días
  • Abonar poco, con fertilizante para cactáceas muy diluido

Cuidado con el látex

Como todas las euforbias, al cortarla libera un látex blanco muy irritante para la piel y los ojos. El contacto puede causar quemaduras químicas y, si llega a los ojos, ceguera temporal. Debe manipularse siempre con guantes, mantenerse lejos de niños y mascotas y lavar de inmediato cualquier salpicadura.

¿Sabías que…?

Su látex rico en hidrocarburos se ha estudiado como posible fuente de biocombustible. Muchos de sus nombres populares aluden a los tallos con forma de lápices, dedos o antenas.

Temporada de floración

EneFebMarAbrMayJunJulAgoSepOctNovDic

Consejos prácticos

Riego

Necesidad de agua: Escasa — comprueba siempre la humedad del sustrato antes de regar.

Ubicación

Prefiere Pleno sol: ofrece la luz adecuada y gira la planta para un crecimiento uniforme.

Sustrato

Suelo recomendado: Arenoso, muy drenante. Renueva el sustrato cada 1-2 años.

Hojas

Limpia el polvo de las hojas con un paño húmedo para favorecer la fotosíntesis.

Abonado

Abona durante la temporada de crecimiento (primavera-verano) y para en invierno.

Ventajas

  • Muy fácil de cultivar y resistente a la sequía
  • Forma escultórica e inusual
  • Se multiplica fácilmente por esquejes

Desventajas

  • Látex cáustico peligroso para piel y ojos
  • Sin tolerancia a las heladas y sensible al encharcamiento
  • Desaconsejada con niños o mascotas

Preguntas frecuentes

¿Por qué el cardón esqueleto no tiene hojas?
Sus hojas son minúsculas y solo aparecen en las puntas de los brotes jóvenes antes de caer. Los tallos verdes asumen la fotosíntesis, reduciendo la superficie foliar para limitar la pérdida de agua en climas áridos.
¿Su látex es realmente peligroso?
Sí. El látex blanco es muy irritante y cáustico: en la piel provoca enrojecimiento y quemaduras, y en los ojos puede causar ceguera temporal. Manipúlala siempre con guantes y lejos de niños y mascotas.
¿Cuánta agua necesita?
Muy poca. En verano se riega solo cuando el sustrato está del todo seco, cada 2–3 semanas aproximadamente; en invierno se suspende casi por completo. El exceso de riego es la causa más común de pudrición.
¿Puedo tenerla en interior?
Sí, en un lugar muy luminoso y protegido del frío. Colócala donde no pueda tocarse ni romperse por accidente, para evitar el contacto con el látex.

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