Foto: Didier Descouens · CC BY-SA 4.0
Abeja melífera
Apis mellifera
Polinizadora incansable y arquitecta de la cera, la abeja melífera es uno de los insectos más valiosos del mundo, en el corazón de una sociedad perfectamente organizada.
Características
Carácter
Insecto social organizado en colonias con reina, obreras y zánganos. Laboriosa y comunicativa, defiende la colmena pero solo pica si se siente amenazada.
Alimentación
Se alimenta del néctar y el polen de las flores; con el néctar produce la miel, reserva para la colonia.
Un insecto social
La abeja melífera es un insecto social que vive en colonias numerosísimas, capaces de contar decenas de miles de individuos. El cuerpo, cubierto de vello, se organiza en cabeza, tórax y abdomen, con cuatro alas y seis patas; las patas traseras de las obreras están equipadas con cestillas especiales para recoger y transportar el polen. Pero lo que hace extraordinaria a esta especie no es el individuo aislado, sino la colonia, que funciona como un único organismo.
La sociedad de la colmena
En la colmena conviven tres castas. La reina es la única hembra fértil y tiene la tarea de poner los huevos; una sola reina puede poblar toda la colonia. Las obreras, hembras estériles, realizan todos los trabajos: limpian, alimentan a las larvas, construyen los panales, defienden el nido y recogen néctar y polen. Los zánganos, los machos, tienen el único papel de aparearse con las reinas. La comunicación entre las abejas se produce también mediante la célebre danza, con la que las pecoreadoras indican a sus compañeras la dirección y la distancia de las flores.
Polinización y miel
El papel ecológico de la abeja melífera es inmenso. Al volar de flor en flor para recoger néctar y polen, transporta el polen y fecunda las plantas: gran parte de los cultivos agrícolas e innumerables especies silvestres dependen de los polinizadores. Con el néctar recogido las abejas producen la miel, reserva de alimento para el invierno, y trabajan la cera con la que construyen los panales de estructura hexagonal, una obra maestra de eficiencia geométrica.
Curiosidades
Las abejas se comunican, reconocen las flores, memorizan rutas y regulan la temperatura de la colmena batiendo las alas. La estructura hexagonal de las celdas no es casual: es la forma que permite almacenar la mayor cantidad de miel usando la mínima cantidad de cera.
Conservación e importancia
Las abejas están amenazadas por los pesticidas, la pérdida de hábitat, parásitos como la varroa y enfermedades. Su declive es motivo de gran preocupación, porque pone en riesgo la polinización de muchos cultivos y la biodiversidad. Proteger a los polinizadores, reducir el uso de sustancias nocivas y favorecer ambientes ricos en flores son acciones fundamentales.



