Foto: Pierre Dalous · CC BY-SA 3.0
Abejaruco europeo
Merops apiaster
Un arcoíris en vuelo: con sus colores llamativos y su reclamo sonoro, el abejaruco es de las aves más bellas de Europa, cazador acrobático de abejas y libélulas.
Características
Carácter
Social, gregario y ruidoso, vive y anida en colonias. Cazador acrobático y migrador; anuncia el verano con su reclamo gorgoteante.
Alimentación
Insectívoro: abejas, avispas, avispones, libélulas y otros insectos voladores, capturados en vuelo.
Un arcoíris en vuelo
El abejaruco europeo es una de las aves más espectaculares y coloridas de Europa. Su plumaje es un mosaico de tonos vivos: dorso castaño y dorado, alas verde azuladas, garganta amarilla bordeada de negro y vientre turquesa. El pico es largo, fino y ligeramente curvado, perfecto para capturar insectos en vuelo. Esbelto y elegante, tiene una cola con dos plumas centrales alargadas. Cuando un grupo de abejarucos se posa en un cable, parece un collar de piedras preciosas.
El cazador de abejas
Como dice su nombre, el abejaruco está especializado en la caza de himenópteros: abejas, avispas y avispones, además de libélulas y otros insectos voladores. Los captura en vuelo con maniobras acrobáticas, luego vuelve a una percha donde ejecuta un curioso ritual: golpea repetidamente la presa contra la rama y frota su abdomen para retirar el aguijón y exprimir el veneno antes de tragarla. Esta técnica le permite alimentarse con seguridad incluso de insectos armados.
Nidos excavados en la tierra
El abejaruco anida en colonias, excavando largas galerías horizontales en las paredes arenosas, los taludes de ríos y las orillas erosionadas. Al final del túnel, que puede medir varios metros, ensancha una cámara donde pone los huevos. Vivir en colonia ofrece protección frente a los depredadores y ocasiones de sociabilidad: los abejarucos son aves muy gregarias y ruidosas.
Un gran migrador
El abejaruco es un migrador que pasa el invierno en África, al sur del Sahara, y vuelve a Europa y Asia occidental en primavera para reproducirse. Su llegada, anunciada por su característico reclamo gorgoteante, es una de las señales más bellas del verano que se acerca.
Conservación
El abejaruco está clasificado como de preocupación menor y sus poblaciones son en general estables, e incluso en expansión hacia el norte gracias al clima más cálido. Localmente puede verse amenazado por la destrucción de los lugares de nidificación y por la persecución de los apicultores. En conjunto, no obstante, sigue siendo un símbolo alegre y colorido de la biodiversidad europea.



