Foto: Mariblubb · CC BY-SA 4.0
Ajolote
Ambystoma mexicanum
Con su eterna sonrisa y sus branquias en forma de pluma, el ajolote es un anfibio extraordinario: permanece 'joven' toda la vida y sabe regenerar miembros enteros.
Características
Carácter
Anfibio acuático, tranquilo y sobre todo nocturno. Solitario; conserva toda la vida sus rasgos larvarios y posee extraordinarias capacidades de regeneración.
Alimentación
Carnívoro: pequeños invertebrados, gusanos y larvas, succionados con una rápida aspiración de la boca.
La salamandra que nunca crece del todo
El ajolote es una salamandra originaria de México, célebre por su aspecto insólito y fascinante. Tiene un cuerpo afilado, cuatro patas finas, una larga cola en aleta y, sobre todo, tres pares de branquias externas plumosas que se abren a los lados de la cabeza como una corona. Su boca, amplia y curvada hacia arriba, le da una expresión que recuerda a una perpetua sonrisa. Su color va del pardo oliva salvaje al rosa pálido o al blanco de los ejemplares criados.
Un eterno 'joven'
La característica más extraordinaria del ajolote es la neotenia: a diferencia de la mayoría de los anfibios, que pasan de larvas acuáticas a adultos terrestres, el ajolote conserva toda la vida sus rasgos larvarios, incluidas las branquias externas, y nunca abandona el agua. Alcanza la madurez sexual permaneciendo, en cierto sentido, en el estadio de 'renacuajo'. Es como si una rana siguiera siendo renacuajo para siempre, aun volviéndose adulta y capaz de reproducirse.
El maestro de la regeneración
El ajolote posee una capacidad que fascina a los científicos de todo el mundo: puede regenerar partes del cuerpo perdidas con una precisión única. Si pierde una pata, le crece una nueva, completa con huesos, músculos y nervios, sin cicatrices. Es capaz de regenerar no solo los miembros, sino también partes del corazón, los ojos e incluso el cerebro. Por eso es uno de los animales más estudiados en la investigación sobre la regeneración de tejidos.
Un habitante de lagos desaparecidos
En estado salvaje el ajolote vive solo en una zona reducida de México, los canales y lagos que antaño rodeaban la antigua Ciudad de México. Se alimenta de pequeños invertebrados, gusanos y larvas, que succiona con una rápida aspiración de la boca.
Conservación
El ajolote está clasificado en peligro crítico y está casi extinto en estado salvaje. Su hábitat natural ha sido casi completamente destruido por la expansión urbana, la contaminación y la introducción de peces depredadores. Paradójicamente, mientras corre el riesgo de desaparecer en la naturaleza, el ajolote se cría en todo el mundo en acuarios y laboratorios. Salvar a las poblaciones salvajes sigue siendo un reto crucial.



