Foto: Badzil · CC BY-SA 3.0
Alce
Alces alces
El más grande de los cérvidos, con su enorme cornamenta palmeada y sus largas patas, el alce domina los bosques y pantanos del norte con una elegancia inesperada.
Características
Carácter
En su mayoría solitario y esquivo, a diferencia de otros cérvidos. Plácido pero potencialmente peligroso si se le molesta o defiende a las crías; los machos son agresivos en celo.
Alimentación
Herbívoro: brotes, hojas, cortezas y sobre todo vegetación acuática, alcanzada incluso sumergiéndose.
El gigante de los bosques boreales
El alce es el mayor miembro de la familia de los cérvidos. Tiene una complexión imponente, hombros altos, un hocico largo y colgante y larguísimas patas que le permiten moverse por la nieve profunda y los terrenos pantanosos. Bajo la garganta le cuelga un característico pliegue de piel y pelo, llamado 'campana'. Pero su rasgo más espectacular es la cornamenta de los machos: enorme, en forma de pala, que se pierde y vuelve a crecer cada año, alcanzando algunas de las mayores dimensiones del reino animal.
Dónde vive
El alce habita los bosques boreales y los humedales del hemisferio norte, desde el norte de Europa y Escandinavia hasta Siberia y América del Norte. Prefiere los ambientes fríos y ricos en agua: lagos, ríos, pantanos y bosques. El frío no lo asusta; al contrario, sufre el calor y busca a menudo refrescarse en el agua.
Un nadador y un herbívoro de agua
A pesar de su mole, el alce es un excelente nadador, capaz de cruzar lagos e incluso de sumergirse para alcanzar las plantas acuáticas del fondo. Se alimenta de brotes, hojas, cortezas y sobre todo de vegetación acuática, de la que es goloso durante el verano. Sus largas patas y su cuello relativamente corto lo hacen más apto para ramonear arbustos y plantas altas que la hierba baja.
Comportamiento
El alce es en su mayoría solitario, a diferencia de muchos otros cérvidos que viven en manadas. Es generalmente esquivo, pero durante la temporada de celo los machos se vuelven agresivos y compiten por las hembras. Una hembra que defiende a su cría también puede cargar: a pesar de su aspecto plácido, un alce molesto es un animal con el que no conviene bromear.
Conservación
El alce está clasificado como de preocupación menor y sus poblaciones son amplias y estables en gran parte de su área. En algunas regiones, sin embargo, el cambio climático, las enfermedades y los parásitos favorecidos por inviernos más suaves están presionando a algunas poblaciones locales. Sigue siendo, no obstante, uno de los grandes símbolos de la naturaleza salvaje del norte.



