Foto: Taka · CC BY-SA 3.0
Sapo común
Bufo bufo
Rechoncho, verrugoso y de mirada dorada, el sapo común es un incansable devorador de insectos y uno de los aliados nocturnos más valiosos del huerto.
Características
Carácter
Nocturno, lento y terrestre fuera de la temporada reproductiva. No huye saltando: confía en el camuflaje y en las secreciones defensivas de sus glándulas.
Alimentación
Carnívoro: insectos, caracoles, babosas, lombrices y otros pequeños invertebrados, capturados con la lengua pegajosa.
Un anfibio de aspecto robusto
El sapo común es uno de los anfibios más grandes y extendidos de Europa. Tiene complexión rechoncha y maciza, piel seca y cubierta de verrugas, de coloración parda, gris u oliva, que lo camufla a la perfección sobre el suelo y entre la hojarasca. Sus ojos, grandes y saltones, tienen un iris de un bello color cobre u oro con la pupila horizontal. Detrás de los ojos se aprecian dos grandes glándulas, llamadas parótidas, que segregan sustancias defensivas.
A diferencia de las ranas, el sapo no salta con agilidad: se desplaza con un andar lento y torpe o con pequeños saltos, confiando en la defensa química más que en la huida.
Dónde vive
El sapo común es extremadamente adaptable y vive en una gran variedad de ambientes terrestres: bosques, prados, setos, campos cultivados, parques y jardines. Fuera de la temporada reproductiva es un animal sobre todo terrestre, que se refugia de día bajo piedras, troncos y en la hojarasca, saliendo a cazar al amparo de la noche y la humedad.
Las grandes migraciones de primavera
Uno de los espectáculos más fascinantes ligados a esta especie es la migración reproductiva. En primavera, miles de sapos se ponen en marcha juntos hacia las charcas donde nacieron, recorriendo a veces largas distancias. Durante estos desplazamientos cruzan a menudo las carreteras, lo que por desgracia los convierte en víctimas frecuentes del tráfico: en muchas zonas se instalan barreras y pasos protegidos para ayudarlos.
Un aliado del huerto
El sapo común es un voraz depredador nocturno de insectos, caracoles, babosas, lombrices y otros pequeños invertebrados. Captura sus presas con un rápido golpe de su lengua pegajosa. Esta dieta lo convierte en un valioso auxiliar natural en el control de las plagas de huertos y jardines, motivo por el cual habría que favorecer su presencia.
Conservación
El sapo común está clasificado como de preocupación menor, pero sus poblaciones se resienten de la pérdida y contaminación de los humedales, de la intensificación agrícola y sobre todo de la mortalidad en carretera durante las migraciones. Proteger las charcas y crear pasos seguros son medidas importantes para su conservación.



