Foto: Charles J. Sharp · CC BY-SA 4.0
Tejón europeo
Meles meles
Ingeniero del subsuelo y habitante nocturno de los bosques de Europa: el tejón excava galerías que pueden durar generaciones y, aun así, rara vez se deja ver.
Características
Carácter
Reservado y prudente, de hábitos nocturnos. Vive en grupos familiares pero evita al ser humano; acorralado se defiende con vigor gracias a su corpulencia y sus garras.
Alimentación
Omnívoro: lombrices en su mayor parte, además de insectos, pequeños mamíferos, raíces, fruta y bellotas según la estación.
Un mustélido fuera de lo común
El tejón pertenece a la misma familia que comadrejas, martas y nutrias, los mustélidos, pero no se les parece en nada. Donde sus parientes son ágiles y esbeltos, él es rechoncho, bajo de patas, construido para la fuerza más que para la velocidad. El hocico blanco cruzado por dos franjas negras que parten de la nariz y rodean los ojos es inconfundible: ningún otro animal europeo lleva esta máscara.
Las patas delanteras terminan en garras robustas y algo curvas, auténticas herramientas de excavación. Con ellas el tejón modela el suelo en el que vive.
La tejonera, una obra colectiva
El centro de la vida del tejón es su madriguera, llamada tejonera. No es un simple hoyo, sino un entramado de galerías y cámaras que puede extenderse decenas de metros y albergar a varios individuos. Las tejoneras más grandes se amplían y reutilizan durante generaciones, hasta el punto de que algunas son probablemente más antiguas que los caseríos que las rodean. El tejón es pulcro: renueva con regularidad el material del lecho y mantiene las letrinas apartadas de la entrada.
Qué come
A pesar de su clasificación entre los carnívoros, el tejón es un omnívoro de gustos amplios. Las lombrices constituyen a menudo la parte mayor de la dieta, completada con insectos, pequeños mamíferos, raíces, fruta y bellotas. Esa versatilidad le permite prosperar tanto en el bosque como en los bordes cultivados, donde el alimento abunda.
Una vida nocturna y social
El tejón sale de la tejonera al anochecer y pasa la noche buscando comida por rutas habituales. Vive en grupos familiares que comparten territorio y madriguera, pero se alimenta en solitario. En las regiones frías reduce su actividad durante el invierno sin caer en una verdadera hibernación.
Conservación
A escala continental el tejón goza de buena salud y figura como de preocupación menor, con poblaciones amplias y estables. En muchos países, España e Italia incluidas, es especie protegida. Las principales amenazas no proceden de la escasez sino del encuentro con el ser humano: los atropellos son una causa de mortalidad relevante, y en algunas zonas la destrucción de tejoneras sigue siendo un problema.



