Foto: NOAA Photo Library · Public domain
Ballena azul
Balaenoptera musculus
El mayor animal que ha existido jamás en la Tierra, la ballena azul supera los treinta metros y las cien toneladas, y sin embargo se alimenta de minúsculos crustáceos.
Características
Carácter
Gigante pacífico, sobre todo solitario o en pequeños grupos. Realiza largas migraciones estacionales y se comunica a grandes distancias con llamadas de frecuencia bajísima.
Alimentación
Filtrador: se alimenta casi exclusivamente de krill, retenido por las barbas al filtrar enormes cantidades de agua.
La más grande de todas
La ballena azul no es solo el mayor animal vivo: es el mayor ser que ha existido jamás en la Tierra, más grande que cualquier dinosaurio conocido. Puede superar los treinta metros de longitud y pesar más de cien toneladas. Solo su lengua puede pesar tanto como un elefante, y su corazón tiene el tamaño de un automóvil pequeño. El cuerpo, largo y afilado, es de un gris azulado moteado que le dio el nombre, y lleva en el dorso una pequeña aleta dorsal, desproporcionadamente diminuta respecto a su mole.
Un gigante que come lo minúsculo
A pesar de su tamaño colosal, la ballena azul se alimenta casi exclusivamente de krill, minúsculos crustáceos parecidos a gambas. No tiene dientes, sino largas láminas córneas llamadas barbas que cuelgan de la mandíbula superior. Engulle enormes cantidades de agua rica en krill, luego expulsa el agua a través de las barbas, que retienen las presas como un cedazo gigante. En un solo día, durante la temporada de alimentación, puede consumir varias toneladas de krill.
El canto de los abismos
La ballena azul produce algunos de los sonidos más potentes y profundos del reino animal. Sus llamadas, a frecuencias bajísimas en gran parte inaudibles para el oído humano, pueden viajar cientos de kilómetros a través del océano, permitiendo comunicarse a individuos lejanísimos. Estos cantos siguen siendo en parte un misterio para los científicos.
Migraciones oceánicas
Estos gigantes realizan largas migraciones estacionales, desplazándose entre las frías aguas polares, ricas en krill, donde se alimentan en verano, y las aguas más cálidas donde se reproducen. A pesar de su mole, son nadadores elegantes y pueden alcanzar velocidades sorprendentes.
Conservación
La ballena azul está clasificada como especie en peligro. La caza comercial del siglo XX la llevó al borde de la extinción, reduciendo drásticamente sus poblaciones. Hoy está protegida a escala internacional y muestra signos de lenta recuperación, pero sigue amenazada por las colisiones con barcos, la contaminación acústica de los océanos y el cambio climático que altera la disponibilidad de krill.



