Foto: Charles J. Sharp · CC BY-SA 4.0
Frailecillo atlántico
Fratercula arctica
Con su gran pico colorido y su aire cómico, el frailecillo atlántico está entre las aves marinas más queridas: un nadador experto disfrazado de payaso.
Características
Carácter
Social y colonial, fiel al nido y a la pareja. Torpe en tierra pero hábilísimo nadador submarino; pasa gran parte del año en mar abierto.
Alimentación
Piscívoro: peces pequeños como lanzones y arenques, capturados con inmersiones submarinas.
El payaso de los mares del Norte
El frailecillo atlántico es una de las aves marinas más reconocibles y queridas del Atlántico Norte. Tiene un cuerpo compacto, blanco y negro, y un aspecto rechoncho y torpe en tierra, que le da un aire cómico y simpático. Su rasgo más célebre es el gran pico triangular, que durante la temporada reproductiva se enciende de colores vivos: naranja, amarillo y azul. Fuera de temporada, en cambio, las placas coloridas del pico se pierden y el color se apaga, volviéndose más sobrio.
Un pescador submarino
A pesar de su aspecto desmañado, el frailecillo es un nadador formidable. Usa las alas para 'volar' bajo el agua, propulsándose con potentes brazadas y girando con las patas palmeadas, y puede sumergirse a profundidades notables para perseguir a los peces pequeños. Su habilidad más extraordinaria se ve en el pico: consigue retener numerosas presas todas juntas, dispuestas con orden, gracias a una lengua áspera y a espinas dirigidas hacia atrás en el interior del pico. Así puede volver al nido con muchos peces en un solo viaje.
Colonias sobre el mar
Los frailecillos pasan gran parte del año en mar abierto, volviendo a tierra solo para reproducirse. Anidan en grandes colonias en los acantilados y las islas del Norte, excavando madrigueras en el suelo o usando cavidades entre las rocas. Son aves fieles: las parejas tienden a reencontrarse cada año en el mismo nido y a criar juntas un único polluelo.
Curiosidades
El vuelo del frailecillo es rápido pero trabajoso: sus pequeñas alas deben batir velocísimas, hasta varios cientos de veces por minuto, para sostener el cuerpo rechoncho. Esa misma forma, poco eficiente en el aire, es en cambio perfecta para el nado submarino.
Conservación
El frailecillo atlántico está clasificado como especie vulnerable. Sus poblaciones están en declive por el cambio climático, que altera la disponibilidad de los peces de los que se alimenta, la contaminación marina y la introducción de depredadores en las islas de nidificación. Su conservación depende de la salud de los mares del Norte y de la protección de las colonias reproductivas.



