Foto: Thomas Fuhrmann · CC BY-SA 4.0
Jirafa
Giraffa camelopardalis
El animal más alto del mundo, con su imponente cuello y su manto moteado, la jirafa domina la sabana africana con elegancia y adaptaciones extraordinarias.
Características
Carácter
Herbívoro pacífico y social, vive en grupos de composición cambiante. Plácido pero capaz de defenderse con coces potentísimas; los machos se enfrentan a golpes de cuello.
Alimentación
Herbívoro: sobre todo hojas, en particular de acacia, alcanzadas gracias al largo cuello y agarradas con la lengua prensil.
El gigante más alto de la Tierra
La jirafa es el animal terrestre más alto del mundo: un macho adulto puede superar los cinco metros de altura. Su rasgo más célebre es, por supuesto, su larguísimo cuello, que le permite alcanzar las hojas en la copa de los árboles, fuera del alcance de casi todos los demás herbívoros. El manto está cubierto de un característico dibujo moteado, único en cada individuo, que ofrece un camuflaje parcial entre las luces y sombras de la vegetación. La cabeza lleva dos o más cuernos recubiertos de piel, llamados osiconos.
Un cuello extraordinario
A pesar de su longitud, el cuello de la jirafa contiene el mismo número de vértebras que el cuello humano: siete, pero enormemente alargadas. Este cuello plantea notables desafíos a la circulación: el corazón de la jirafa es muy potente y debe impulsar la sangre hasta el cerebro, mientras que un sistema especial de válvulas impide caídas de presión peligrosas cuando el animal baja la cabeza para beber. Beber es precisamente un momento vulnerable para la jirafa: debe abrir sus largas patas y agacharse, exponiéndose a los depredadores.
La vida en la sabana
La jirafa vive en las sabanas y los bosques abiertos de África. Es un herbívoro que se alimenta sobre todo de hojas, en particular de acacia, que agarra con una lengua larga y prensil, oscura y resistente a las espinas. Vive en grupos de composición fluida y se comunica también con sonidos de muy baja frecuencia, en gran parte imperceptibles para el oído humano.
Comportamiento
A pesar de su aspecto plácido, la jirafa sabe defenderse: una coz de sus potentes patas puede herir gravemente incluso a un león. Los machos se enfrentan en una particular forma de combate llamada 'necking', propinándose potentes golpes con el cuello y la cabeza para establecer la jerarquía.
Conservación
La jirafa está clasificada como especie vulnerable. Sus poblaciones han disminuido en las últimas décadas por la pérdida de hábitat, la caza furtiva y los conflictos. Algunas subespecies están en condiciones particularmente críticas. Su conservación exige la protección de los grandes espacios de la sabana africana, un esfuerzo a menudo descuidado para un animal tan icónico como sorprendentemente amenazado.



