Foto: Raul654 · CC BY-SA 3.0
Okapi
Okapia johnstoni
Con el cuerpo de un caballo pardo y las patas rayadas como una cebra, el okapi es el tímido y solitario primo de la jirafa, oculto en las selvas del Congo.
Características
Carácter
Solitario, esquivo y silencioso
Alimentación
Herbívoro: hojas, brotes, frutos y hongos
Un animal de aspecto inconfundible
El okapi es uno de los mamíferos más singulares y fascinantes del mundo. A primera vista parece un cruce entre varios animales: tiene el cuerpo robusto y el pelaje pardo aterciopelado de un caballo, pero sus cuartos traseros y patas están atravesados por llamativas rayas blancas y negras que recuerdan a las de una cebra. En realidad su pariente más cercano es la jirafa, con la que comparte un cuello relativamente largo, las pezuñas y sobre todo una larga lengua negruzca y prensil, capaz de llegar hasta las orejas. Los machos llevan dos pequeños cuernos recubiertos de piel, llamados osiconos.
Hábitat y distribución
El okapi vive exclusivamente en las densas selvas pluviales del noreste de la República Democrática del Congo, en África central. Es un habitante del sotobosque espeso y húmedo, donde la vegetación densa y su coloración lo hacen casi invisible. Precisamente por esta vida oculta, el okapi fue descrito por la ciencia occidental solo a comienzos del siglo XX, aunque siempre fue conocido por los pueblos locales.
Comportamiento
Es un animal solitario y esquivo, activo sobre todo de día, que se mueve silencioso entre los árboles siguiendo senderos habituales. Se alimenta de hojas, brotes, yemas, frutos y hongos, que recoge con su ágil lengua. Las rayas de sus patas, además de camuflarlo entre los juegos de luz de la selva, podrían ayudar a las crías a seguir a la madre en la espesura. El okapi se comunica con llamadas de baja frecuencia, en parte imperceptibles al oído humano.
Curiosidades
La larga lengua del okapi es tan flexible que el animal logra usarla incluso para limpiarse los ojos y las orejas. Su pelaje tiene además una particularidad: está recubierto de una sustancia aceitosa que repele el agua, una valiosa adaptación en el ambiente húmedo de la selva pluvial.
Conservación
El okapi está clasificado como especie en peligro. Las principales amenazas son la destrucción de la selva para la agricultura y la tala, la caza furtiva y la inestabilidad que afecta a las regiones donde vive. Se ha convertido en un símbolo de la conservación de la naturaleza en el Congo, donde existen reservas dedicadas a su protección. Salvaguardar sus selvas significa proteger también todo el riquísimo ecosistema que las habita.
Ventajas
- Aspecto único e inconfundible
- Pariente vivo de la jirafa
- Símbolo de la conservación de las selvas del Congo
Desventajas
- Especie en peligro
- Dificilísimo de observar en la naturaleza
- Depende de selvas cada vez más amenazadas



