Foto: Charles J. Sharp · CC BY-SA 4.0
Ornitorrinco
Ornithorhynchus anatinus
Con su pico de pato, sus patas palmeadas y sus huevos, el ornitorrinco es uno de los animales más extraños del planeta: un mamífero que parece ensamblado con piezas distintas.
Características
Carácter
Esquivo, solitario y sobre todo crepuscular o nocturno. Caza bajo el agua usando la electrorrecepción; los machos poseen un espolón venenoso usado en los combates.
Alimentación
Carnívoro: gusanos, larvas de insecto, pequeños crustáceos y moluscos, buscados en el fondo de los ríos.
El animal imposible
El ornitorrinco es tan extraño que, cuando los primeros ejemplares llegaron a Europa, los científicos sospecharon un engaño, un animal cosido con partes distintas. Tiene el cuerpo rechoncho cubierto de un denso pelaje impermeable, un pico plano parecido al de un pato pero blando y sensible, patas palmeadas y una ancha cola de castor. Vive en los ríos y cursos de agua del este de Australia y es uno de los poquísimos mamíferos del mundo que ponen huevos.
Un mamífero que pone huevos
El ornitorrinco pertenece a un antiquísimo grupo de mamíferos, los monotremas, que se reproducen poniendo huevos en lugar de parir crías vivas. La hembra incuba los huevos y, una vez eclosionados, amamanta a las crías. Pero también el amamantamiento es insólito: el ornitorrinco no tiene pezones, y la leche rezuma de la piel, donde las crías la lamen. Son características que lo vinculan a etapas muy antiguas de la evolución de los mamíferos.
Un cazador eléctrico
El ornitorrinco caza bajo el agua, donde cierra los ojos, los oídos y las fosas nasales. ¿Cómo encuentra a sus presas en la oscuridad, con los sentidos principales desactivados? Gracias a una capacidad extraordinaria: su pico está dotado de receptores que detectan los débiles campos eléctricos producidos por los músculos de las presas. Con esta electrorrecepción localiza gusanos, larvas y pequeños crustáceos en el fango del fondo, moviendo el pico de un lado a otro como un detector de metales viviente.
Un mamífero venenoso
Otra rareza: el ornitorrinco está entre los poquísimos mamíferos venenosos. Los machos poseen un espolón en las patas traseras conectado a una glándula que produce veneno, usado sobre todo en los combates entre machos durante la temporada reproductiva. Para el ser humano no es letal, pero puede causar un dolor intenso y prolongado.
Conservación
El ornitorrinco está clasificado como casi amenazado. Depende estrechamente de cursos de agua limpios e íntegros, amenazados por la sequía, los incendios, la contaminación y la alteración de los ríos. Su conservación está ligada a la protección de los ambientes acuáticos australianos, de los que es un símbolo único e insustituible.



