Rana morada
Nasikabatrachus sahyadrensis
De cuerpo redondeado y violáceo y hocico puntiagudo, la rana morada es un raro anfibio indio que pasa casi toda su vida bajo tierra.
Características
Carácter
Subterránea, esquiva, emerge solo para reproducirse
Alimentación
Insectívoro: sobre todo termitas, capturadas bajo tierra
Una rana de aspecto insólito
La rana morada es uno de los anfibios más extraños y fascinantes del mundo. Tiene un cuerpo robusto, hinchado, casi esférico, de un característico color violáceo o pardo purpúreo, sostenido por patas cortas y robustas. La cabeza es pequeña respecto al cuerpo y termina en un curioso hocico puntiagudo, con una especie de pequeña trompa blanquecina. Este aspecto, tan distinto del de las ranas comunes, es el resultado de una adaptación extrema a un modo de vida muy particular.
Hábitat y vida subterránea
La rana morada es endémica de los Ghats occidentales, una cadena montañosa de la India rica en biodiversidad única. Su característica más extraordinaria es que pasa casi toda su vida bajo tierra: pasa gran parte del año oculta en el suelo, a varios metros de profundidad, saliendo a la superficie solo durante muy pocos días. Su cuerpo redondeado y sus patas robustas son perfectos para excavar y vivir bajo la superficie.
Reproducción y alimentación
Esta rana emerge del subsuelo solo por un breve periodo cada año, coincidiendo con la llegada de los monzones y las lluvias, para reproducirse deprisa antes de volver a desaparecer bajo tierra. Vive oculta también porque su dieta es subterránea: se alimenta principalmente de termitas, que captura con la lengua en sus galerías, sin necesidad de salir a cazar.
Un fósil viviente
La rana morada está considerada un verdadero fósil viviente: pertenece a un linaje evolutivo antiquísimo, que se separó de las demás ranas hace decenas de millones de años. Su descubrimiento científico, ocurrido solo en tiempos relativamente recientes, despertó gran interés precisamente por el valor único que representa en la historia evolutiva de los anfibios.
Conservación
La rana morada está clasificada como especie casi amenazada. Su área restringida y su vida oculta la hacen vulnerable a la destrucción y alteración de su hábitat, debidas a la agricultura y las transformaciones del territorio. Proteger los bosques y suelos de los Ghats occidentales es esencial para la supervivencia de este extraordinario y antiquísimo anfibio.
Ventajas
- Aspecto único e inconfundible
- Verdadero fósil viviente de origen antiguo
- Extraordinaria adaptación a la vida subterránea
- Valiosa para la biodiversidad de los Ghats occidentales
Desventajas
- Especie casi amenazada
- Área muy restringida y endémica
- Amenazada por la transformación de su hábitat



