Foto: Christian Fischer · CC BY-SA 3.0
Ranita de San Antonio
Hyla arborea
Diminuta, verde brillante y provista de discos adhesivos en los dedos, la ranita es la única rana de Europa que vive entre los árboles y canta a pleno pulmón en las tardes de primavera.
Características
Carácter
Arborícola, nocturna y mimética. Pasa el día inmóvil entre las hojas; los machos son ruidosos cantores en las tardes de primavera cerca del agua.
Alimentación
Insectívora: insectos y otros pequeños invertebrados, capturados con la lengua entre la vegetación.
Una rana que vive en los árboles
La ranita de San Antonio es un pequeño anfibio de aspecto inconfundible: rara vez supera los cinco centímetros de longitud y luce una piel lisa de un verde esmeralda brillante, que puede sin embargo cambiar de tono, del verde al pardo, según el ambiente, la temperatura y el estado de ánimo. Una fina línea oscura recorre los flancos, desde el hocico hasta las patas traseras. Su rasgo más extraordinario son las yemas de los dedos: cada dedo termina en un pequeño disco adhesivo que le permite trepar por hojas, ramas e incluso superficies lisas.
Es la única rana europea que lleva una vida sobre todo arborícola, lejos del agua gran parte del año.
Dónde vive
La ranita prefiere ambientes ricos en vegetación y cercanos al agua: carrizales, arbustos, setos, sotos húmedos y orillas de charcas. Pasa gran parte del tiempo posada en hojas y ramas, donde su color la camufla a la perfección. Para reproducirse, sin embargo, necesita masas de agua quieta y limpia, libres de peces depredadores.
El canto
En las tardes de primavera los machos se reúnen cerca del agua y entonan un coro potentísimo, desproporcionado respecto a su tamaño. El canto es posible gracias a un gran saco vocal bajo la garganta, que se hincha como un globo y amplifica el sonido. Un coro de ranitas se oye a gran distancia y es uno de los sonidos más típicos de las noches de primavera europeas.
Reproducción y alimentación
De adulta la ranita se alimenta de insectos y otros pequeños invertebrados, que captura con la lengua. En primavera vuelve al agua para reproducirse: las hembras ponen sus huevos en pequeñas masas, de las que nacen renacuajos que viven en el agua hasta la metamorfosis, cuando desarrollan las patas y pueden volver a subir a la vegetación.
Conservación
La ranita está clasificada como de preocupación menor, pero como todos los anfibios es sensible a la desaparición de los humedales, a la contaminación de las aguas y al uso de pesticidas. La desecación de charcas y acequias y la introducción de peces en las pequeñas masas de agua figuran entre las amenazas que reducen sus lugares de reproducción.



