Foto: No machine-readable author provided. Plerzelwupp assumed (based on copyright claims). · CC BY-SA 3.0
Tarsero filipino
Carlito syrichta
Con ojos enormes y mirada hipnótica, el tarsero filipino es uno de los primates más pequeños del mundo, un diminuto cazador nocturno que salta entre las ramas de la selva.
Características
Carácter
Nocturno, solitario, esquivo
Alimentación
Insectívoro: insectos y pequeños vertebrados
El primate de ojos gigantes
El tarsero filipino es uno de los primates más pequeños del planeta, un animal de aspecto delicado y casi de cuento. Su rasgo más impresionante son sus ojos: enormes y redondos, desproporcionados respecto a su diminuto cuerpo, hasta el punto de que cada ojo es aproximadamente tan grande como su cerebro. Tiene un pelaje suave pardo-grisáceo, orejas finas y móviles, dedos largos con yemas ensanchadas para agarrarse, y una larga cola casi desprovista de pelo. Sus patas traseras, con los tobillos particularmente alargados, le permiten dar saltos extraordinarios de una rama a otra.
Hábitat y distribución
Es endémico de Filipinas, donde vive sobre todo en las islas de Bohol, Samar y Leyte, en el sureste del archipiélago. Habita las selvas tropicales densas, la vegetación secundaria y las zonas arboladas, donde encuentra refugio y alimento. Pasa el día escondido entre la espesa vegetación, aferrado a las ramas, y se vuelve activo al caer la noche.
Comportamiento
El tarsero es un cazador nocturno e insectívoro: se alimenta sobre todo de insectos, que captura con movimientos rapidísimos, pero también puede depredar pequeños vertebrados. Sus ojos gigantes, incapaces de girar en la órbita, se compensan con una extraordinaria capacidad de girar la cabeza casi 180 grados en ambas direcciones, como los búhos. Es un animal solitario y esquivo, que se comunica con llamadas agudas, algunas de ellas a frecuencias ultrasónicas inaudibles para el ser humano.
Curiosidades y conservación
El tarsero filipino es muy sensible al estrés: en cautividad puede sufrir enormemente, motivo por el cual los expertos desaconsejan tenerlo como mascota. Está clasificado como especie casi amenazada, sobre todo por la destrucción de su hábitat forestal y la captura ilegal. La protección de los bosques filipinos es fundamental para su supervivencia.
Ventajas
- Uno de los primates más pequeños del mundo
- Ojos gigantes y mirada inconfundible
- Saltos extraordinarios entre las ramas
- Valioso regulador de insectos
Desventajas
- Especie casi amenazada
- Muy sensible al estrés, no apto para la cautividad
- Amenazado por la destrucción de los bosques



