Foto: Hartley, William W. · Public domain
Salmón atlántico
Salmo salar
Atleta incansable de las aguas frías, el salmón atlántico es célebre por el viaje heroico que lo lleva a remontar los ríos contracorriente hasta su lugar de nacimiento.
Características
Carácter
Migrador incansable y potente nadador. Depredador voraz en el mar; durante el ascenso reproductivo deja de alimentarse y supera rápidos y cascadas con saltos espectaculares.
Alimentación
Carnívoro: en el mar peces pequeños, crustáceos e invertebrados marinos; en los ríos, de joven, insectos acuáticos y pequeños invertebrados.
Un gran salmónido
El salmón atlántico es uno de los peces más conocidos y simbólicos de las aguas frías del hemisferio norte. Tiene un cuerpo fusiforme y potente, plateado y brillante cuando vive en el mar, con pequeñas manchas oscuras en el dorso y los flancos. Pertenece a la familia de los salmónidos, la misma de las truchas, y como ellas exige aguas limpias y oxigenadas. En la fase reproductiva su aspecto cambia radicalmente: los colores se intensifican y los machos desarrollan una mandíbula curvada en gancho.
Un pez migrador
El salmón atlántico es un pez anádromo: nace en agua dulce, migra hacia el mar para crecer y vuelve al agua dulce para reproducirse. Es lo contrario de la anguila. Los salmones jóvenes pasan sus primeros años en los ríos, luego descienden hacia el océano donde se alimentan y crecen con rapidez. Tras uno o más años en el mar, guiados por un instinto aún no del todo comprendido, encuentran el camino de vuelta al río en el que nacieron.
El ascenso heroico
El viaje de regreso es uno de los espectáculos más célebres de la naturaleza. Los salmones remontan los ríos contracorriente, superando rápidos y cascadas con potentes saltos que los han convertido en un símbolo de tenacidad. Durante esta migración dejan de alimentarse, consumiendo las reservas acumuladas en el mar. Al alcanzar las aguas poco profundas y de grava de su origen, se reproducen; muchos individuos, exhaustos, mueren tras el desove.
Alimentación
En el mar el salmón atlántico es un depredador voraz que se alimenta de peces pequeños, crustáceos y otros invertebrados marinos. En los ríos, de joven, caza insectos acuáticos y pequeños invertebrados. Su rica alimentación marina es lo que le permite acumular la energía necesaria para la reproducción y la larga migración.
Conservación
Muchas poblaciones silvestres de salmón atlántico están en declive por la construcción de presas que bloquean las migraciones, la contaminación y las alteraciones de los ríos, la sobrepesca y los efectos de la acuicultura intensiva. El restablecimiento de la continuidad fluvial y la protección de los cursos de agua son fundamentales para su supervivencia.



